agosto 25, 2026

Kress presenta la siega autónoma durante el Portugal Invitational

«Los profesionales del césped pudieron comprobar que la autonomía ya no es un concepto lejano. Es una solución que funciona». — Dario Alonso, CEO de Kress South Europe

Kress puso su tecnología autónoma para el cuidado del césped en el centro de atención durante la primera edición del Portugal Invitational, celebrada en The Els Club Vilamoura, en la región portuguesa del Algarve.

Como socio oficial del torneo, el fabricante recibió a 75 invitados de Europa y Norteamérica, entre ellos superintendentes de campos de golf, greenkeepers, responsables de instalaciones y propietarios. El programa combinó golf de alto nivel con demostraciones y visitas destinadas a mostrar cómo la siega autónoma puede integrarse en el mantenimiento diario de un campo.

«Los profesionales del césped pudieron comprobar que la autonomía ya no es un concepto lejano. Es una solución que funciona». — Dario Alonso, CEO de Kress South Europe

El ejemplo más claro se presentó en el cercano Old Course Vilamoura, donde se desplegaron dos robots cortacésped Kress. Según la empresa, la instalación demostró cómo las tareas de siega programadas y repetitivas pueden realizarse de forma autónoma, lo que permite a los equipos de mantenimiento dedicar más tiempo a áreas que requieren conocimientos especializados y criterio humano, como la agronomía, el riego, la presentación del campo y la experiencia del jugador.

Los visitantes también conocieron el robot cortacésped Kress MasterSeries y el Kress EyePilot 4×4, ambos desarrollados para ofrecer la cobertura, precisión y capacidad necesarias en los terrenos variados de instalaciones grandes y complejas.

«El golf es uno de los entornos más exigentes en el mantenimiento de espacios verdes, por lo que constituye un punto de referencia especialmente significativo para nuestra tecnología», afirmó Dario Alonso, CEO de Kress South Europe. «En Vilamoura, los profesionales del césped pudieron comprobar que la autonomía ya no es un concepto lejano. Es una solución que funciona».

El programa también incluyó una visita a Quinta do Lago, donde el superintendent Scott McLean ofreció a los invitados una visión del conocimiento y la atención necesarios para mantener uno de los destinos de golf más destacados del Algarve.

Kress sostiene que la siega eléctrica autónoma puede ayudar a los campos a reducir su dependencia de la maquinaria diésel, disminuyendo las emisiones locales y el ruido, al tiempo que proporciona una siega uniforme durante todo el ciclo operativo. La empresa presenta esta tecnología como una forma de ampliar las capacidades de los equipos de mantenimiento existentes, en lugar de sustituir su experiencia.

Esta distinción es especialmente importante, ya que los campos de golf afrontan una presión creciente para mejorar su comportamiento medioambiental sin comprometer las condiciones de juego. Al transferir las tareas de siega previsibles a máquinas autónomas, los operadores pueden destinar al personal cualificado a los aspectos más complejos y visibles de la preparación del campo.

Las posibles aplicaciones también van más allá del golf. Los campos se encuentran entre los entornos más exigentes para el cuidado profesional del césped, ya que la calidad de la superficie afecta directamente al juego y los estándares de presentación son elevados. Por tanto, una tecnología capaz de trabajar en estas condiciones puede resultar útil para instalaciones deportivas, resorts, universidades, municipios y otras organizaciones responsables de grandes espacios paisajísticos de alta calidad.

El Portugal Invitational se celebró del 27 de julio al 2 de agosto y reunió a 78 jugadores, que compitieron por una bolsa de premios de 3 millones de dólares estadounidenses. Zach Johnson conquistó el primer título del torneo con un resultado de 19 bajo par.

Para Kress, sin embargo, el evento fue mucho más que una plataforma de patrocinio. Al reunir a profesionales del césped y respaldar sus afirmaciones con instalaciones operativas en reconocidos campos portugueses, la empresa quiso demostrar que la siega autónoma está pasando de ser una tecnología emergente a convertirse en un componente práctico del mantenimiento profesional de espacios verdes.